Eduardo Martos Escritor y Mentor de Escritura Creativa

Tagpensamientos

Costumbres vitales

C

Uno aterriza en la vida y se acostumbra rápido a respirar, a sentir, a sufrir, a vivir. Y fácilmente olvida que un día, sin previo aviso, todo eso se acaba de golpe.

Importancia

I

Una fotografía (o un recuerdo que aparece como una fotografía), una canción que ya habías olvidado, los dos o tres momentos más importantes de tu vida, un temor vibrante y efímero, olor a lejía, la sensación del frío repentino subiendo que te golpea el estómago, dos o tres deseos incumplidos seguidos del remordimiento de todo lo que se va a quedar sin hacer.

Todas estas cosas, o algunas de ellas, mutadas o matizadas, podrían pasarte por la cabeza cuando estés muriendo. Y todavía le das importancia al seguro del coche, a una discusión absurda, a lo último que ha dicho un político irrelevante.

Hambre

H

Todo esto que hemos construido, todo lo que seguiremos construyendo (esta tecnología, esta cultura, esta civilización) no es más que el residuo de nuestras necesidades, lo que la manada de lobos deja a su paso tras saciar su hambre.

Pero luego habrá más hambre, y no hay nada que podamos hacer para saciarla.

La sombra de las palabras

L

Estas palabras podría haberlas dicho cualquiera, pero las he dicho yo. Es posible que el orden y los términos escogidos por mí en esta ocasión dependan, en parte, de la tradición que me determina, y en parte, de mi propia identidad. Hay, por tanto, una pequeña parte de mí en estas palabras que me identifican. Se podría decir que algunos fragmentos de mí viven en ellas. Como es posible, a partir de la impresión de una llave en un molde, reconstruir esa llave, o a partir de la sombra de una estaca fue posible calcular el radio de la Tierra, podría llegar un tiempo en que fuera posible rescatar a una persona a partir de sus palabras, y si no devolverlo a la vida con todos sus rasgos y sus peculiaridades, sí, al menos, poder conversar con ella.

Aquí estoy, esperando.

Siempre

S

Con la dulce inconsciencia de los animales que pacen al sol pudiendo ser devorados en cualquier momento, intuyo que siempre estaré aquí, en alguna parte, para los que me habéis dado un nombre propio. Y en mí estaréis siempre, como un eco que varía levemente con el tiempo, y que al cabo de millones de años es un sonido irreconocible pero intrigante, y en el fondo, hermoso.

Buenas personas

B

Aunque me esfuerzo en ser una buena persona, nunca he tenido del todo claro qué significa eso exactamente, y tampoco creo que sea posible llevarlo a cabo.

Siempre hay momentos en los que uno renuncia (por pereza o por necesidad) a hacer las cosas todo lo bien que sabe o puede, a tratar a los demás como le gustaría que lo tratasen, a cosechar un buen recuerdo de uno mismo.

Jodidos

J

Esta vida es impredecible. Se nos va entre las manos como si fuera arena, y sólo la notamos cuando nos acaricia los pies y se ha mezclado sin remedio con las vivencias perdidas de tantos otros. Pasamos demasiado tiempo mirando atrás con nostalgia y adelante con miedo. Peleando por causas que no sabemos si son justas o necesarias. Soñando que jugamos y despertando tristes o angustiados. Sintiendo que podíamos haber dado más de nosotros mismos. Haber sido nosotros intensamente. Con rabia. Con deseo. Sin ansiedad ni miedo ni peso en el alma.

Eduardo Martos Escritor y Mentor de Escritura Creativa
Lapso

Sobre mí

Eduardo Martos

Soy Eduardo Martos, y ayudo a los escritores a encontrar su voz. Soy escritor, y con el tiempo me he convertido en mentor de escritura creativa para que otros autores no tengan que recorrer caminos tan arduos como los míos.

Si quieres saber cómo puedo ayudarte, ponte en contacto conmigo y háblame de ti, de tus anhelos y de tus inquietudes.

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