Buen viaje

Te lanzan a una velocidad de vértigo y por el camino vas recogiendo objetos, contemplando vistas que te encandilan y perdiendo cosas que a veces son importantes y duelen. No puedes recuperarlas porque se quedan atrás y tú sigues viajando y nunca te detienes. Cada vez te parece que vas más rápido, y en cierto momento empiezas a preguntarte a dónde vas y por qué te estás desplazando. Llega un día en que el viaje se termina y, con suerte, tú te conviertes en una de esas cosas que otros han perdido.

Y entiendes que no ibas a ninguna parte y que no existía ningún motivo para desplazarte más allá que el propio viaje. Un viaje asombroso e irrepetible. Tu vida.