Lo que no caminamos

Pudimos haberlo hecho pero no lo hicimos. Y ese camino que empezaba a abrirse quedó sepultado por miedo, incertidumbre y parálisis.

De ese camino cerrado nacieron otros caminos, otras certezas, otras luces.

Y gracias a lo que no caminamos y a lo que caminamos en su lugar, somos quienes somos.